Rabi Shimon bar Yojai, su hijo, Rabi Elazar y el Rebe, brindan cada uno un mensaje de aliento al pueblo judío. La inspiración comienza con el Talmud, continúa con el Zóhar y adquiere una nueva dimensión de comprensión a través de las enseñanzas del jasidismo.
A veces parece que hay un error en el sistema de Di-s. Él nos ordena hacer algo, pero lo hace imposible cumplirlo.... ¿Alguien alguna vez le hizo a Di-s esta pregunta?
¿Por qué realizamos la circuncisión incluso en Shabat? ¿No podemos simplemente retrasar la cirugía un día y no violar el Shabat? La historia de la circuncisión y la sorprendente cualificación exigida al Mohel.
Cada viernes por la noche, mientras la familia se reúne alrededor de la mesa de Shabat, cantamos “Eshet Jail”, la oda de la mujer judía. “El encanto es engañoso y la belleza es vana”, declaramos en su cierre. ¿Qué significa eso exactamente?
Los judíos recitamos bendiciones constantemente: al despertar, durante la Tefilá, antes y después de comer, etc. ¿Por qué la obsesión? ¿No podemos simplemente dar las gracias cada mañana?
El Talmud registra una extraña discusión entre el Sumo Sacerdote y los Grandes Rabinos. Durante generaciones, los lectores se han quedado perplejos: ¿Es ese comportamiento apropiado para los miembros más distinguidos del pueblo judío? En 1968, el Rebe explicó su significado más profundo.
Una joven judía casada con un oficial griego irrumpe en el Templo Sagrado, patea el altar y grita "lobo, lobo..." ¿Podría alguien darle un giro positivo a esta historia?
¿Quién era el responsable del alumbrado público en los viejos tiempos? ¿Cuál es el mejor tratamiento judío para las uñas? ¿Y cómo se relaciona con ser un Jasid?
El profeta Eliahu lanza una reprimenda mordaz a la Corte Suprema, el grupo de los ancianos más respetados de Israel. ¿Su crimen? No pudieron deambular por los Shtetls y enseñar a los niños judíos.
En la época del Segundo Templo, las tensiones entre los saduceos y los fariseos llegaban a un punto crítico cuando los principales rabinos entrenaban al Sumo Sacerdote para su santificación en Iom Kipur.
Todos terminaban llorando. ¿Qué pasaba exactamente?
Durante la oración central en la tradición judía, la Amidá, le pedimos a Di-s salud, riqueza y felicidad. Pero, ¿por qué se recita tres veces al día? ¿No alcanza con una sola vez? Y si no me falta nada, ¿Por qué rezo?