La festividad de Pesaj Sheni (Segundo Pesaj) nos enseña que nunca es demasiado tarde. ¿Podría aplicarse también a los peores pecados y crímenes? Esta es la historia de alguien que recibió un mensaje del cielo de que era demasiado tarde y, aun así, recibió otra oportunidad.
Moshé instruyó a Iehoshúa, y Iehoshúa instruyó a sus estudiantes. Esto continuó de generación en generación, hasta que se detuvo.
¿Qué pasó? ¿Qué fue lo que rompió la cadena de tradición?